necesidades

Los procesos de aprendizaje del niño o niña, durante las primeras edades, encuentran un lugar privilegiado en las situaciones relacionadas con la cura y la satisfacción de las necesidades básicas del pequeño. Gracias a la repetición diaria de dichas situaciones, así como la íntima relación que proporcionan entre niño-adulto, son una fuente de aprendizaje y crecimento.

Las situaciones a las que nos referimos són: de alimentación, de higiene, de cambio de pañales y de descanso.

¿Cómo deben realizarse las situaciones?

  • Clima: es muy importante crear un clima relajado que invite a compartir un momento tranquilo.

  • Tiempo: debemos tomárnoslo con calma. Si vamos con prisas lo único que conseguiremos es crear un ambiente tenso y desagradable tanto para el niño como el adulto.

  • Contacto: establecer un contacto con el niño, escuchando siempre su cuerpo, para saber si le gusta o no como lo tratamos, logrando así una interacción lo más agradable posible.

  • Habla: es importante hablarle y explicarle que es lo que vamos haciendo en cada situación, explicarle por ejemplo: ahora te voy a lavar la cara, quizás el agua está fría.Eso permitirá que al pequeño comprender qué pasa y poner palabras a las acciones.

  • Invitar: con las palabras podemos invitar a que colabore, pidiéndole que levante el culo para poner el pañal o otras acciones que hagan que, poco a poco, pueda realizar la acción por sí solo.

  • Regularidad: seguir un horario similar ayuda al niño o niña a anticipar lo que sucederá después. Por ejemplo lavar las manos para después comer e irse a la cama, a la larga después de lavarse las manos se dirigirá a la cama.

¿Qué les aporta?

  • Seguridad: gracias a la repetición de les situaciones diarias el pequeño podrá anticipar que es lo que vendrá y que se espera de él. Por ejemplo sabe que en el momento de lavar manos primero subirá mangas, luego lavará, para acabar secándose. Este conocimiento, este saber qué vendrá, le da seguridad de actuar, una seguridad fundamental para crecer en armonía.

  • Autonomía: las situaciones de cura nos permiten ir avanzando hacia una mayor autonomía, ya que poco a poco iremos delegando al niño o niña más tascas, para que a la larga sea autónomo en dichas situaciones.

  • Autoestima: participar en las distintas situaciones y verse como seres capaces beneficiará su propia autoestima.

  • Aprendizaje: cada pequeño logro, cada pequeña acción les aportará un aprendizaje para crecer y desarrollarse.
  • Relación: las situaciones son una fuente de relación con el adulto, son el eje para la formación y desarrollo de un buen vínculo entre ambos, es por eso que tiene que darse en un ambiente tranquilo y sin prisas.

Las situaciones de cura son un momento de relación y aprendizaje privilegiado en el día a día del niño, dedicales el tiempo que necesiten y, sobretodo, dales la calidad que se merecen.

¡Recuerda! Escucha la necesidad del niño o niña y satisfacelas con calidad.

tampo marta

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