¡Daddum ha tenido una hermana! La llegada de un nuevo miembro a la familia, con todo lo que conlleva: dejar de ser el único de la familia, que la atención ya no recaiga solo en ti, etc. no siempre es fácil. A veces, sin tan siquiera darnos cuenta, prestamos a los más pequeños la mayoría de nuestras miradas y palabras, lo cual, lógicamente ocasiona celos infantiles a quien pasa de primero, a segundo plano. Los celos son sentimientos negativos de envidia hacia lo que otro posee, tanto en cuestiones materiales como en cuestiones afectivas. (Ferrerós, M.L.)

Los celos suelen estar motivados por los cambios en la dinámica familiar y ocasionan signos visibles en el comportamiento del niño o niña, algunos de estos signos pueden ser:

  • Llamar la atención: realiza conductas para que te fijes en él y dejes de hacer caso al bebé.
  • Mostrarse triste de repente: empieza a llorar sin motivo aparente o manifiesta verbalmente que no se siente querido.
  • Regresión de conducta: muestra una regresión en el lenguaje, usando un lenguaje más infantil. Aparecen alteraciones en conductas ya aprendidas como hacerse pipí en la cama, no querer comer o pedir que le den la comida.
  • Alteraciones en los patrones de comida: manifiesta menos apetito o se muestra más selectivo con los alimentos; pudiendo incluso rechazar platos que antes le gustaban mucho.
  • Alteraciones en los patrones del sueño: pide dormir con los padres, se despierta por las noches o presenta insomnio.
  • Negación de los errores propios:  niega que haya cometido un error y/o culpabiliza, de su actitud, a la persona de la que está celosa.
  • Cambios de humor: manifiesta cambios de humor pasando, de manera repentina, de un estado de felicidad a uno de rabia.

La respuesta del adulto delante de los celos debe ser:

  • Actuar de forma coordinada: los adultos que le rodean tienen que llegar a un acuerdo sobre como tratar al niño o niña,  con la finalidad de actuar de manera similar y no crearle una mayor desorientación que agravaría el problema.
  • Mostrarle su lugar: con la llegada del nuevo miembro, su lugar en la estructura familiar variará. Es necesario ayudarlo a encontrar su nuevo sitio, dejándole claro el papel que desempeña en la familia.
  • Implicarlo en la tareas familiares: darle responsabilidades, acordes con la edad, le permitirán sentirse útil y responsable, facilitando su integración en la familia.
  • Trato equilibrado entre hermanos: no mostrar ningún trato de preferencia, ni comparación entre hermanos, que pueda afectar su autoestima e integración familiar.
  • Alabar los aspectos positivos: hazle saber qué te gusta de él o ella e intenta no recriminar los aspectos negativos.
  • Momentos familiares: realizar juegos y actividades conjuntas ayudará a mejorar la comunicación y estrechar los lazos familiares.
  • Momentos individuales: necesitan tener momentos con los adultos, donde la atención recaiga solo en ellos. Realiza actividades o juegos de forma individual, donde los dos disfrutéis del momento.
  • Actuar con tranquilidad: delante un episodio de celos debemos responder con tranquilidad, explicarle al niño que no nos gusta su comportamiento y dejar de prestarle atención. Cuando se tranquilice le daremos la atención emocional que necesite.

celos

¡Recuerda! Los celos son normales, debemos comprender al niño/a y mostrarle su lugar e importancia en la familia.

tampo marta

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